Claves para acometer la financiación de un proyecto empresarial
Uno de los principales problemas con el que se encuentran casi todos los emprendedores, en especial los que afrontan su primer proyecto, es cómo conseguir los recursos financieros a medio y largo plazo para desarrollarlo.
Rafael Luengo Lázaro. Normalmente, una vez agotados los recursos propios, que si existen suelen ser escasos, y exprimidos familiares y amigos que, sobre la base de la confianza que tienen en nosotros, nos prestan los también pocos recursos de que disponen, se plantea la posibilidad de conseguir financiación adicional de terceras personas
1. Elaborar un buen Plan de Negocios
En primer lugar, y como paso previo a cualquier gestión para conseguir financiación, es conveniente, por no decir imprescindible, elaborar un buen Plan de Negocios.
A la hora de solicitar apoyo financiero, el Plan de Negocios va a ser la carta de presentación de nuestro proyecto ante bancos, inversores institucionales, sociedades de capital riesgo, etc. A través de él van a analizar la viabilidad de nuestro proyecto y nuestra capacidad para desarrollarlo.
Por otra parte, la elaboración de este documento nos va ser de gran ayuda ya que nos va a obligar a realizar un exhaustivo estudio de todas las variables que pudieran afectar al proyecto que queremos acometer y de los escenarios que van a determinar su viabilidad. Además, una vez que pongamos en marcha el proyecto, el Plan de Empresa nos servirá como herramienta interna para evaluar la evolución de la misma y las desviaciones sobre el presupuesto previsto.
Un buen Plan de Negocios es sinónimo de que el proyecto está trabajado, que se han analizado todos los factores (financieros, comerciales, etc.) que afectan al mismo, transmitiendo confianza a nuestros interlocutores. Por el contrario, un Plan mal planteado va a ser reflejo de falta de madurez del proyecto, falta de preparación de los promotores en las técnicas de gestión empresarial, etc., lo cual va generar en nuestros interlocutores reticencias en cuanto a su viabilidad y, por lo tanto, a aportar recursos al proyecto.
Puedo indicar que, según la información suministrada por una empresa dedicada a apoyar financieramente a proyectos pequeñas empresas, dos terceras parte de los 400 proyectos analizados al año no llegaban ser evaluados o se rechazaban por problemas con el Plan de Negocios.
En el caso de que nos encontrásemos con dificultades para su elaboración, hay diversas instituciones dispuestas a colaborar con nosotros, como por ejemplo la CAIXA a través del portal EmprendedorXXI, donde podemos encontrar herramientas y asesoramiento adecuados.
Desde el punto de vista financiero, en el Plan de Negocios deberemos analizar las necesidades de recursos para afrontar los desembolsos previstos, incluyendo tanto las inversiones como las necesidades de circulante, es decir aquella parte de los activos a corto plazo (clientes, deudores, stocks, etc.) que, por su carácter recurrente, tenemos que financiarlos con recursos permanentes (a largo plazo).
Asimismo, deberemos elaborar un cuadro del movimiento de caja en el que reflejaremos la evolución mensual de nuestras disponibilidades de tesorería, es decir de los ingresos y pagos previstos, lo que nos evitará sorpresas de descubiertos en bancos o impagos por no tener liquidez suficiente en un momento concreto.