Claves para acometer la financiación de un proyecto empresarial
3. Las subvenciones no deben ser nuestra fuente principal de financiación
Antes de pasar a la siguiente etapa, me gustaría hacer una mención especial a la vía de la subvención, ya que muchas veces es la primera idea que nos viene a la mente para financiar nuestro proyecto.
Hay que ser conscientes de que, normalmente, la concesión de una subvención es lenta (puede superar el año desde que se solicita), que la obtención no va a estar asegurada por el simple hecho de cumplir las condiciones exigidas y presentar la solicitud (normalmente suele haber más proyectos que recursos), que tienen un cierto coste indirecto (papeleo, gestiones, etc.) y que, en ciertos casos, conlleva la necesidad de presentar garantías adecuadas (PROFIT).
Por todo ello, yo recomendaría considerar las subvenciones como un complemento de nuestras necesidades de financiación, nunca como la fuente principal, ya que nos podemos "pillar los dedos".
4. Saber vender nuestro proyecto a los futuros inversores
Por fin, una vez que tenemos elaborado nuestro plan de negocios y nos hemos informado adecuadamente sobre las diferentes alternativas, nos llega el momento de salir a obtener la financiación.
Una primer cuestión es como conseguir que se nos abran las puertas. En este sentido, además de utilizar todos los contactos que estén a nuestro alcance, recordar la oportunidad que brindan los foros de inversores ya mencionados. Asimismo, hay que mencionar que en el mercado existen intermediarios especializados en la búsqueda de financiación.
En cualquier caso, para enfocar adecuadamente esta fase es importante ser consciente de que tenemos que empezar a vender nuestro proyecto y a nosotros mismos como ejecutores de la idea.
Debemos ser capaces de transmitir a los futuros inversores confianza en la viabilidad de nuestro proyecto y de nuestra preparación para desarrollarlo, partiendo de la base de que a esas personas a las que queremos convencer, les estamos proponiendo que arriesgen su dinero en nuestro proyecto. De ahí el énfasis dado al inicio de estas líneas de la utilidad de preparar un buen Plan de Negocios como presentación de nuestro proyecto.
En definitiva, a la hora de afrontar la puesta en marcha de un proyecto empresarial y su financiación, recomendaría, en primer lugar, un esfuerzo de análisis de todas las variables que puedan influir en el mismo. No estaría de más en esta fase la búsqueda de asesoramiento externo, a través de las distintas instituciones que están dispuestas a facilitarlo. En segundo lugar, un esfuerzo de información y, en su caso, de formación en las técnicas de gestión empresarial. Y, en tercer lugar, iniciar la búsqueda de la financiación, partiendo de la base de que para conseguir esa meta debemos ser capaces de trasmitir (vender) las bondades de nuestra idea a personas que en principio no van a tener nuestro mismo entusiasmo. Por supuesto, todo ello no es sinónimo de éxito pero si puede reducir el nivel de fracaso.