Una empresa se puede considerar como tal en la medida en que produce bienes o servicios.
Bajo esta premisa, el proceso de producción de esos bienes o servicios se ve necesitado de un soporte de funciones que posibilite poner en el mercado los productos disponibles (MARKETING), que prevea los costes económicos y provea a la organización de los recursos necesarios para desarrollar su actividad (FUNCIÓN ECONÓMICA), que habilite la gestión de toda la información que maneje la entidad (GESTIÓN) y que, finalmente, tome las decisiones operativas y sepa distribuir las cargas de trabajo y coordinar a los distintos grupos de trabajo de la entidad (DIRECCIÓN).
Las funciones de soporte se definen a continuación:
MARKETING
Función encargada de la definición de las estrategias comerciales: plan de marketing, acciones de venta de la empresa, difusión de los productos, estudio y captación de clientela, análisis de la situación del mercado en función del producto, análisis de la competencia, etc.
GESTIÓN-ADMINISTRACIÓN
Función encargada de las tareas de gestión laboral y contable, administración de la información, relación con proveedores, compra de materiales, tareas administrativas, gestión financiera, etc.
En las microempresas resulta más rentable delegar las tareas de gestión laboral y contable en gestorías, si bien debería corresponder a los promotores el control sobre la realización de ese trabajo, el análisis de los datos que aporta, la definición de estrategias y la toma de decisiones.
RECURSOS HUMANOS
Función encargada de gestionar la relación de la empresa con sus empleados.
En empresas de gran volumen puede hacerse necesaria con sustantividad propia esta función.
DIRECCIÓN
Función encargada de dirigir personas y equipos, coordinar acciones y tomar decisiones. También se encarga de la representación de la empresa, de la resolución de algunos conflictos, de la distribución de tareas, etc.