Política de comunicación y técnicas de posicionamiento
Cualquier decisión respecto a la comunicación de una empresa debe partir del conocimiento de los potenciales clientes, de sus motivos de compra y de qué manera el producto o servicio satisface sus necesidades.
Para el plan de empresa es necesario establecer la selección y planificación de las herramientas de comunicación que se van a utilizar, y definir si se van a realizar acciones diferentes para los distintos productos o servicios.
Lo primero que hay que decidir, tanto para el plan de empresa como para el plan de marketing, es el POSICIONAMIENTO o lugar que ocupa un producto, empresa o marca en la mente del consumidor con relación a otros productos o marcas de la competencia. Este objetivo de posicionamiento será el eje que unirá todas las campañas y acciones que se vayan a realizar.
Para conseguir el objetivo de posicionamiento se pueden ejecutar múltiples tipos de acciones:
Por las características del producto: encaminadas a resaltar características propias del producto o de la marca, tales como resistencia, suavidad, precio, duración, etc.
Por los beneficios o problemas que resuelven: buscan destacar aspectos funcionales: seguridad, quita la sed, refresca, hidrata, etc.
Por el uso u ocasiones de uso: consisten en caracterizar las situaciones en las que se usa: familia, baño, amigos, trabajo, etc.
Por la clase de usuarios: mediante una identificación con un grupo de consumidores resaltan una imagen del producto: juventud, distinción, etc.
En relación con otros productos: utilizan la publicidad comparativa, de forma concreta o genérica.
Por disociación de la clase de productos: destacan la diferencia del producto con el resto, añadiéndole características que lo diferencian: cerveza sin alcohol, sin gluten, sin colesterol, etc.
El primer paso sería formular los objetivos de comunicación que va a fijar la empresa sobre sus productos o servicios. Estos objetivos tienen que estar en consonancia con otras estrategias ya establecidas.
Los objetivos más usuales son:
Informar e influir en las actitudes de los clientes.