Existen tres aspectos claves que este análisis de la competencia debe determinar:
Identificación de los competidores actuales y potenciales:
Quiénes son, cuál es su estructura y cómo evolucionan.
Objetivos de los competidores:
Cómo actúan y cómo afectan sus decisiones a nuestra empresa.
Puntos fuertes y débiles de los competidores:
Los puntos fuertes son capacidades, recursos, posiciones alcanzadas y, en definitiva, ventajas competitivas que pueden servir para explotar oportunidades o superar amenazas. Los puntos débiles limitan o reducen la capacidad de desarrollo efectivo de la estrategia de la empresa.
A continuación se expone un conjunto útil de elementos de estudio para el análisis de la competencia.
Aspectos generales
Identificación y forma jurídica
Capital social y participaciones
Organización, localización y características de las unidades empresariales
Tasa de crecimiento y rentabilidad
Innovación
Inversión en I+D
Tecnología, patentes
Generación de nuevos productos
Producción
Número, localización, capacidad y características de las plantas de producción
Estructura de costes
Acceso a materias primas y suministradores
Capacitación y motivación de los trabajadores
Marketing
Cartera de productos, amplitud y profundidad
Marcas y modelos
Precios y calidad
Segmentos a los que se dirige
Participación del mercado por segmentos y territorios geográficos
Grado de lealtad de los clientes
Sistema de distribución
Relación con los intermediarios
Equipo de ventas
Publicidad y promociones de venta
Imagen y relaciones públicas
Finanzas
Estructura del capital propio y ajeno
Endeudamiento a corto y a largo plazo
Fuentes de financiación
Solvencia y expectativas de beneficios
Dirección
Calidad de la alta dirección
Calidad de la dirección intermedia y personal de operaciones
Políticas salariales, premios, sanciones
Lealtad y rotación, grado de motivación
Planes de formación
Sistemas de información, planificación y control