1. Fijación de precio basada en la oferta y la demanda
La oferta y la demanda de un determinado servicio o producto determinan su precio, su producción y los volúmenes de venta. El precio es, en teoría, inversamente proporcional a la oferta y directamente proporcional a la demanda.
En la vida real la estimación de los precios en función de la demanda vendrá determinada, entre otras cosas, por el precio esperado o deseado por los clientes, casi siempre en intervalos. Los métodos para averiguar el precio esperado son:
Consultar a expertos, distribuidores, etc. y que hagan una estimación.
Observar los precios de productos o servicios similares.
Si se realiza una encuesta, como técnica de investigación cualitativa, incluir una cuestión relativa al precio.
2. Fijación de precio basada en los costes
Necesitamos tener analizados y descritos los costes fijos, los costes variables y la previsión de ventas del producto o servicio. En esta técnica se utilizan, entre otros, los siguientes conceptos:
Coste total (CT): Suma de los costes fijos (CF) y de los costes variables (CV)
CT = CF + CV
Precio de Venta al Público (P.V.P.): Cantidad que paga el consumidor por un producto o servicio.
Concepto de “punto muerto”: Volumen o previsión de ventas que sólo cubre los costes fijos y variables de prestación del servicio, es decir volumen de ventas con el que no se obtienen ni beneficios ni pérdidas.
Precio mínimo: Precio por debajo del cual no podemos vender. Sin cubrir los costes variables la empresa no podría seguir produciendo y no se puede dejar de comprar las materias primas o el material fungible necesarios para producir un bien o prestar un servicio.
En el proceso de fijación de precio se debe incorporar el beneficio deseado.