En el caso de los servicios es fundamental aclarar cuál es la necesidad que satisfacen y los beneficios que aportan. También hay que buscar fórmulas para hacerlos tangibles, materiales.
Algunos ejemplos son:
Proporcionar al cliente una tarjeta de visita o una tarjeta de cliente.
Facilitar una pegatina o un objeto imantado para la nevera.
Poner un sello que certifique la prestación: desinfectado de lavabos, precinto de esterilizado, etc.
Ofrecer una sala de espera cómoda, con revistas, catálogos, etc.
Incluir el logotipo y nombre de la empresa en la ropa de trabajo.
Regalar bolígrafos, calendarios o productos similares con los distintivos de la empresa.
Ubicar la prestación en oficinas modernas de diseño, con sillones cómodos, etc.