Para iniciar la actividad de la empresa son necesarios los trámites de puesta en marcha, además de los de constitución.
Estos trámites administrativos deben realizarse en el ámbito fiscal (Agencia Tributaria - Hacienda), de la seguridad social, de las Administraciones locales (Ayuntamientos) y otros específicos vinculados al sector de actividad en el que se desenvuelva el proyecto.