Actuar rápidamente en caso de accidente puede ayudar a salvar una vida o a minimizar las consecuencias del mismo. Dentro de la organización, deberá existir al menos una persona con conocimientos de primeros auxilios, que se haga cargo de la situación en caso de accidente y que sea capaz de mantener la calma, para socorrer, evacuar y cuidar al accidentado hasta que llegue la asistencia médica profesional.
El empresario tiene la obligación de asegurarse de que los lugares de trabajo reúnan las condiciones adecuadas, no constituyendo un riesgo para los trabajadores, así como facilitar formación al personal designado para llevar a cabo tareas que puedan entrañar riesgos, así como formar al personal encargado de realizar los primeros auxilios en caso de accidente.
Los lugares de trabajo dispondrán de material para primeros auxilios en caso de accidente, que deberá ser adecuado, en cuanto a su cantidad y características, al número de trabajadores, a los riesgos a que estén expuestos y a las facilidades de acceso al centro de asistencia médica más próximo. El material de primeros auxilios deberá adaptarse a las atribuciones profesionales del personal habilitado para su prestación
El material de primeros auxilios se revisará periódicamente y se irá reponiendo tan pronto como caduque o sea utilizado.
Los lugares de trabajo de más de 50 trabajadores deberán disponer de un local destinado a los primeros auxilios y otras posibles atenciones sanitarias. También deberán disponer del mismo los lugares de trabajo de más de 25 trabajadores para los que así lo determine la autoridad laboral, teniendo en cuenta la peligrosidad de la actividad desarrollada y las posibles dificultades de acceso al centro de asistencia médica más próximo.
Los locales de primeros auxilios dispondrán, como mínimo, de un botiquín, una camilla y una fuente de agua potable. Estarán próximos a los puestos de trabajo y serán de fácil acceso para las camillas.
El material y locales de primeros auxilios deberán estar claramente señalizados.