PROTEGER
Primero a uno mismo y después al accidentado.
Señalizar la zona del accidente.
EXCLUSIVAMENTE EN CASO DE PELIGRO: Mover al accidentado. Mantener el eje cabeza-cuello-tronco.
AVISAR
Indicar número y estado de los heridos.
Informar de factores que puedan agravar la situación.
Especificar el lugar exacto del siniestro.
SOCORRER
Realizar la evaluación del herido.
En cualquier caso y como norma general, si no se sabe qué hacer, lo mejor es limitarse a llamar a los servicios de emergencia y mantener caliente al accidentado, teniendo en cuenta los siguientes principios generales:
Conservar la calma y actuar rápidamente.
Evitar aglomeraciones.
Imponerse.
Tranquilizar al accidentado.
No mover (excepto peligro o reanimación).
Acostar a la víctima (cabeza al mismo nivel que el cuerpo).